La densidad energética es la cantidad de energía (calorías) por gramo de alimentos. Los alimentos con menor densidad energética aportan menos calorías por gramo, lo que quiere decir que el consumo de estos alimentos ayuda a mantener el peso. Los alimentos con baja densidad energética incluyen aquellos que tienen alto contenido en agua como las sopas y los estofados, la pasta y el arroz que absorben agua mientras se cocinan y las frutas y vegetales que tienen de manera natural alto contenido en agua. El contenido de fibra de los granos y las papas contribuye a disminuir la densidad energética. Los estudios han demostrado que el consumo de alimentos diario es aproximadamente el mismo pero la cantidad de calorías es variable. La ventaja de consumir este tipo de alimentos es que se logra la saciedad sin disminuir el consumo.

La densidad energética de un alimento o bebida va desde 0 calorías por gramo a 9 calorías por gramo y varía de acuerdo a la proporción de agua (0 calorías por gramo), fibra (2 calorías por gramo), carbohidratos (4 calorías por gramo), proteínas (4 calorías por gramo), alcohol (7 calorías por gramo) y grasa (9 calorías por gramo). Las grasas son por lo tanto el macronutriente con mayor densidad energética. El agua sin embargo tiene la mayor influencia sobre  la densidad energética debido a que se agrega a los alimentos sin necesidad de agregar calorías. A mayor cantidad de agua que contenga un alimento menor densidad energética.

Calculo de la Densidad Energética

Se calcula en base al peso en gramos y la cantidad de calorías que contiene cada alimento. La densidad energética es el número de calorías dividida entre el peso en gramos.

Se puede clasificar los alimentos en base a su densidad energética en:

  • Alimentos con muy baja densidad energética: menos de 0.6 kcal/gramo
  • Alimentos con baja densidad energética: 0.6 a 1.5 kcal/gramo
  • Alimentos con densidad energética media: 1.5 a 4 kcal/gramo
  • Alimentos con elevada densidad energética: mas de 4 kcal/gramo