La piel es el órgano más extenso del organismo y esta considerado como uno de los mejores indicadores de la salud de un individuo.

Los principales síntomas son los siguientes:

  • Exantema o lesión cutánea
  • Cambios en el color de la piel
  • Prurito
  • Cambios en el pelo
  • Cambios en las uñas

Estudio Dermatológico

Debe ser realizado metódicamente porque existen muchas lesiones en la piel, las lesiones pueden cambiar de apariencia durante su evolución natural. El paciente refiere que padece de ronchas, alergia, picazón, urticaria, etc. Es aquí cuando el médico invierte el proceso es decir realiza primero la exploración física y luego interroga el paciente.
Recomendaciones: siempre realizar una exploración completa con el paciente sin ropa, tocar la piel y las lesiones encontradas, si existen dudas en cuanto al diagnóstico utilizar la biopsia y otros métodos de diagnóstico. Debe ser realizada en un lugar adecuado con una temperatura e iluminación adecuadas. Debe revisarse toda la superficie cutánea y tomar nota de todas las alteraciones que se encuentren. Tener en cuenta que los tratamientos previos con medicamentos tópicos o sistémicos pueden alterar la morfología de las lesiones.
Epidemiología y etiología: edad, sexo, raza y ocupación. Los lactantes presentan con mayor frecuencia dermatitis seborreica, en los adolescentes el acné y en los adultos la rosácea. En la raza negra hay más casos de queloides y en los blancos más cáncer de piel.

Interrogatorio

Comienzo de la enfermedad (días, meses o años); relación de las lesiones con cambios de temperatura, viajes previos, ingesta de medicamentos, ocupación, embarazo, menstruación; síntomas de la piel: dolor, prurito, parestesias y síntomas generales (enfermedad aguda o crónica). El prurito se define como picazón, escozor o comezón que produce la necesidad imperiosa de rascar la piel y se asocia a un gran número de patologías de tipo inflamatorio. La sensación de parestesias se relaciona con compromiso neurológico.

Examen Físico

Criterios Topográficos: si la lesión es localizada, diseminada, generalizada; el segmento afectado; predominancia en: segmentos, regiones expuestas o cubiertas, caras internas o externas de las extremidades; simetría o asimetría; localizaciones especiales; si es generalizada señalar áreas respetadas. Patrones de distribución: anular, reticular, zosteriforme, moniliforme y de agrupamiento.

Criterios Morfológicos: tipo de lesión: primaria o secundaria? ( aspecto mono o polimorfo; enumeración de las lesiones primarias y secundarias presentes; descripción de las mismas: número, tamaño, forma, modo de agrupación, color, límites o bordes, estado de la superficie, aspecto). Podemos conseguir combinaciones de lesiones primarias y secundarias como es el caso de las lesiones papuloescamosas de la psoriasis y lesiones vesiculo pustulosas en la dermatitis de contacto, etc. Las lesiones elementales constituyen la clave para un buen diagnóstico de las enfermedades cutáneas.

  • Color de la Piel: Ictericia: coloración amarillenta de la piel y de las mucosas. Se aprecia con mayor facilidad a la luz del día y en la región de las escleróticas y en el frenillo de la lengua. Si existe pigmentación amarillenta debe preguntarse acerca de la ingestión excesiva de pigmentos carotenoides (zanahorias, mandarinas,etc) o ingesta de medicamentos. En la melanosis addisoniana la piel presenta un tono oscuro en particular en las zonas descubiertas, sitios de roce, cicatrices y zonas normalmente pigmentadas, la hemocromatosis produce una coloración melánica de tono metálico bronceado o brillante en zonas expuestas. En las porfirias la piel adquiere un color castaño-negruzco.

Enfermedad de Addison

  • Humedad: es una cualidad que depende de la hidratación, el estado neurovegetativo y el ambiente. La piel hidratada es húmeda y turgente, se observa en los niños. Aumenta como respuesta a estímulos como el ejercicio, fiebre y emociones. Es seca en ancianos, pacientes hipotiroideos, diabéticos e ictiosis. Cuando existe ausencia de la secreción sudoral se le denomina anhidrosis. Observar además si la piel es grasosa como en la dermatitis seborreica. A la piel húmeda por exceso de sudor se le denomina hiperhidrosis, la sudoración circunscrita a determinadas áreas se le denomina hiperhidrosis nodorum.
  • Movilidad.
  • Temperatura: puede ser normal, aumentada o disminuida.
  • Turgencia o elasticidad: la turgencia se relaciona con la hidratación y la proteinemia, es la resistencia que se aprecia al efectuar un pliegue en la piel, disminuye en personas deshidratadas. La elasticidad se refleja en la rapidez del pliegue en desaparecer al separar los dedos, disminuye en los ancianos. La piel es laxa y elástica en el síndrome de Ehlers-Danlos e hipopituitarismo. Es gruesa y rígida en la acromegalia, mixedema y síndrome de Cushing.
  • Evolución: ( aguda, subaguda o crónica; por ejemplo, una roncha es de horas; una pápula, de días; los nódulos y la liquenificación son crónicos).
  • Síntomas: presencia o no de prurito ( las costras hemáticas indican prurito), dolor, sensación de quemazón. El prurito se define como una sensación sui generis desagradable, localizada en piel y mucosas y que impulsa al rasquido.

Anexos: uñas, pelos, mucosas.

Las lesiones de la piel se clasifican en:

  • Lesiones primarias que se originan sobre la piel normal y por cambios anatómicos en la epidermis, dermis o tejido celular subcutáneo y son características de los trastornos cutáneos.
  • Lesiones secundarias: se originan de los cambios en las lesiones primarias y se desarrollan durante la evolución de una enfermedad cutánea.

Observaciones

  • La piel es el mayor órgano del cuerpo y presenta una variedad limitada de formas de respuesta a diversas patologías.
  • Las lesiones básicas de la piel son como las letras del alfabeto: forma, color, márgenes,etc constituyen las palabras y su localización y distribución constituyen la oración o párrafo.
  • Los requisitos para un buen diagnóstico dermatológico está en reconocer el tipo de lesión, color, márgenes, consistencia, forma y distribución de las mismas.
  • Los tres criterios específicos para el diagnóstico dermatológico son la morfología,la configuración y la distribución.  El más importante es el primero.